Hay Cabezudos que nacen para rendir homenaje
Hay figuras de personajes que nacen para convertirse en parte de la memoria de un pueblo. Don Chusco, el nuevo cabezudo de Marchamalo, es uno de ellos. Inspirado en la figura de un panadero tradicional, este personaje homenajea el valor de una tradición secular: el arte de hacer el pan.
En la Campiña del Henares, a un paso de la capital se encuentra esta preciosa localidad de Marchamalo donde la tradición del oficio de la panadería se encuentra vinculada a lo largo de su historia hasta, tal punto que, la Real Academia de la Lengua recoge el afamado dicho: «Pan de Marchamalo, carne de la Alcarria y vino de Yunquera, siempre los quisiera».

Desde su ayuntamiento, y en especial, desde la concejalía de fiestas se han preocupado por darle cabida en su comparsa de cabezudos con la incorporación de este personaje inspirado en los antiguos panaderos que en el medievo ocuparon sus calles y surtieron de ricas viandas a sus vecinos.
Los responsables nos transmitieron la ilusión del proyecto y nos implicaron en la ilusión del mismo con este trabajo del cabezudo personalizado Don Chusco.
Desde los primeros bocetos hasta los últimos acabados, cada fase del proceso se ha realizado prestando atención a todos los detalles. El modelado, la pintura y la caracterización del personaje buscan reflejar su personalidad y conseguir una figura expresiva, cercana y reconocible para todos los vecinos.
Su presentación oficial tuvo lugar el pasado mes de mayo, durante la IV Fiesta del Folklore de la Provincia, un evento que reunió tradición, cultura y folclore y que sirvió como escenario perfecto para dar a conocer este nuevo cabezudo. Desde entonces, Don Chusco pasa a formar parte del patrimonio cultural de Marchamalo y acompañará a vecinos y visitantes en sus celebraciones.

Don Chusco: La seña de identidad de Marchamalo
Detrás de esta figura hay un largo proceso de creación llevada a cabo en nuestro taller artesanal de Aragonesa de Fiestas en el que década tras década hemos hecho realidad proyectos tan ilusionantes y vistosos como el Cabezudo de Don Chusco de Marchamalo del que esperamos sea recibido por parte de sus vecinos con el cariño que merece .
El cabezudo Don Chusco quiere mostrar la esencia de los panaderos que, durante generaciones, han formado parte de la historia de Marchamalo desde su época medieval. Su característica boina junto con su cabello canoso y la expresividad de su rostro hacen de él un personaje tierno y familiar, pensado para conectar tanto con los más pequeños como con los mayores que evocan en sus recuerdos el sabor y el olor del panadero de antaño.


Lo más especial de realizar cabezudos personalizados es la posibilidad de contar nuevas historias y rendir homenaje a personas y tradiciones. El verdadero valor de cada Cabezudo y de cada Gigante es mantener viva la memoria de un pueblo año tras año en sus fiestas y celebraciones.
Desde Aragonesa de Fiestas es un privilegio poder convertir la historia y raíces de cada localidad en figuras únicas. Como también hemos rendido homenaje a personajes muy queridos, entre ellos al humorista y presentador Manolo Royo, protagonista de un cabezudo personalizado que reconoce su trayectoria y su vínculo con Aragón o al inolvidable José Antonio Labordeta o a la artista Pilar Lahuerta.
A partir de ahora todos los gallardos y gallardas podrán disfrutar de Don Chusco en sus calles. Solo queda esperar a las próximas fiestas para verlo desfilar y comenzar una nueva tradición que, esperamos, perdure durante muchas generaciones.





































